Las grúas JMG de la Serie M se distinguen por una combinación única de características diseñadas para ofrecer la máxima flexibilidad operativa. En la base de su desarrollo se encuentra el concepto de modularidad total, que permite liberar la máquina de limitaciones operativas y adaptarla a contextos muy diversos. Gracias a los brazos intercambiables, las contrapesas desmontables y a una amplia gama de equipos opcionales como horquillas, cabrestantes, jib y extensiones, una sola grúa puede configurarse de forma óptima para aplicaciones industriales, logísticas y de obra, garantizando siempre prestaciones adecuadas al escenario de uso.
Otro punto fuerte de la Serie M es su extrema compacidad combinada con una alta maniobrabilidad. La arquitectura ultracompacta, con una estructura estrecha y racional, hace que estas grúas sean ideales para trabajar en espacios reducidos y entornos congestionados. La dirección trasera hasta ±90° y la tracción con contrarrotación permiten maniobras extremadamente precisas, posibilitando operaciones en áreas donde otras máquinas de elevación no podrían trabajar.
La tecnología eléctrica representa otra ventaja estratégica. Las grúas JMG de la Serie M son completamente eléctricas, sin emisiones y silenciosas, características que las hacen perfectas para su uso en entornos interiores, como plantas de producción, almacenes y trabajos de mantenimiento en espacios cerrados, donde el ruido y las emisiones deben reducirse al mínimo.
Por último, la Serie M integra sistemas avanzados de control y seguridad, como el radiocontrol, el sistema electrónico LMI para la limitación del momento y la carga, la cabeza orientable en tres posiciones y el grupo extensible con cálculo proporcional de las capacidades. Estas soluciones tecnológicas garantizan un alto nivel de seguridad operativa, precisión en las maniobras y pleno control de las prestaciones de la máquina, mejorando la eficiencia y reduciendo los riesgos durante las operaciones de elevación.














